Patrimonio Arqueológico



El patrimonio arqueológico hace alusión al pasado lejano. Al pasado cuando se empezó a construir parte de la identidad que nos distingue hoy. De ese borroso y hasta enigmático tiempo sobreviven objetos y lugares que son auténticos vestigios de actividades, prácticas y creencias que caracterizaron a las poblaciones que nos antecedieron, que ocuparon el territorio donde hoy habitamos, pero en un punto cronológico bastante remoto.

La riqueza arqueológica es sin duda un aspecto patrimonial de la ciudad; es un legado que nos indica que hubo culturas distintas y distantes, en el mismo espacio donde hoy habitamos.

¿Qué patrimonio arqueológico hay en Bogotá?

Patrimonio arqueológico en Usme
En la localidad de Usme existen huellas de periodos en que poblaciones prehispánicas ocuparon la geografía de la ciudad donde vivimos: la Muisca (s. V - s. XV) y su periodo previo, el Herrera (s. II a.C. – s. V d.C.).

Los rastros se concentran en los predios denominados Hacienda El Carmen, en la localidad de Usme, al suroriente de Bogotá. Allí se ubicó un asentamiento prehispánico; exactamente, un lugar de culto, que los ancestros destinaron a la celebración de rituales y enterramientos, como también, en menor medida, a vivienda y actividades agrícolas. El Cementerio Indígena de Usme –como también se le conoce al predio– aloja muestras arqueológicas pertenecientes a un periodo que va desde los inicios de nuestra era hasta el siglo XVI.

Esto se concluyó luego de los análisis antropológicos hechos sobre los hallazgos, que se resumen en cerca de 1.500 tumbas que contienen no sólo numerosos restos óseos, sino vasijas, ollas y jarras. Además, en el yacimiento arqueológico se encontraron adornos, collares y utensilios, y no sólo restos óseos humanos, también animales. Al igual, se hallaron huecos y trozos de postes de madera (posiblemente, estructuras de viviendas) y canales de riego y desagüe.

Una inferencia interesante hecha a partir de lo encontrado en el terreno (que cubre 29.3 hectáreas) es la alta probabilidad de que aquellas poblaciones practicaran sacrificios religiosos como parte de sus rituales, dadas la forma y la posición de los restos humanos y animales hallados en los sepulcros.

El yacimiento arqueológico se descubrió en 2007, cuando Metrovivienda (Secretaría de Hábitat) adelantaba la construcción del proyecto urbanístico Ciudadela Nuevo Usme, y al despejar la capa vegetal del terreno fueron apareciendo los restos.

Para consultar mayor información sobre la riqueza arqueológica concentrada en la Hacienda El Carmen, puede encontrarse en la investigación Plan de Manejo Arqueológico en la Hacienda El Carmen, hecha conjuntamente por Metrovivienda y por la Facultad de Antropología de la Universidad Nacional de Colombia, archivo que se consigue en el Centro de Documentación del Instituto.